En un salto de la vida a la muerte.

Por:

Darwin Javier González

El último salto, un paso final al abismo, así es como la vida encuentra a la muerte, la cascada que en algún momento arrojo aguas cristalinas, hoy solo arroja soledad, muerte, desolación y gritos de muchas almas en pena.

 

Todo comenzó un sábado cualquiera, una expedición a las entrañas de una cascada que en el comienzo se regocijo de ser una de las maravillas de la naturaleza, pero hoy solo es un paraíso de podredumbre aquella zona que era visitada por muchas personas, pero que al paso de los años se fue convirtiendo en el más aterrador lugar.

 

El mismo lugar, que en un momento fue la satisfacción de unos estudiantes, por salir de la monotonía e ir a colmar su conocimiento, allí nos encontramos con infinitas historias las cuales nos enseñaron sobre la vida y la muerte. El Salto del Tequendama es una cascada natural, situada en la provincia del Tequendama, Posteriormente de hacer un tranquilo recorrido de más de 100 km por los campos del altiplano y de la Sabana de Bogotá, el Río Bogotá cae desde una altura sobre el nivel del mar de 2.467 metros aproximadamente y 157 metros sobre un abismo rocoso de forma circular formando la cascada.

 

Este fue el lugar  de  desesperados que pretendían sobresalir por una  acción, y de un salto pasaron de la vida a la muerte.