QUEBRADA LA VIEJA, UN VERDADERO OASIS EN BOGOTÁ

Por:

Carlos Andrés Salamanca

 

Se suponía que ese Sábado cálido veraniego sería teoría y más teoría, que Hermógenes quien es el  profesor que a mi parecer conoce más la labor periodística  en la universidad, llegaría a las nueve de la mañana a trabajar acerca de la Crónica. Efectivamente, a esa hora llegó con su habitual sonrisa que produce contagio y sus peculiares apuntes, exclamó !Nos vamos a hacer Crónica a la Quebrada la Vieja!

Fue allí donde comenzó  este Sábado soleado, que a lo mejor batisinaba la aventura que se nos vendría. Iniciamos el  recorrido por la carrera 17 con 63, hasta llegar a la carrera 7, unos alumnos hablando entre si, otros solitarios tal vez recordando lo bien que la pasaron la noche anterior o otros tal vez con la mente en blanco.

Al pasar de los minutos y cuando el hambre se hacia inclemente en nuestros estómagos, el profesor acertadamente decidió hacer una “parada técnica” en una  vieja caseta que se encontraba a la vuelta de Caracol Radio en la 67 con 7; y de esta forma unas deliciosas empanadas de arroz con pollo y una pony malta dieron el combustible necesario para seguir nuestro recorrido.

Después de media hora de camino a pie (con parada técnica y todo), atravesando enormes edificios, casas lujosas que guardan aún fachadas de la conquista y el enorme nivel adquisitivo que se denota en este sector, llegamos a la Clle 71 con Av. Circunvalar, y mágicamente de aquella urbe de ciudad que veníamos recorriendo nos encontramos con un silencio profundo, el ruido de los pájaros, el correr del agua, la majestuosidad de nuestra fauna y flora; estábamos por fin en la quebrada la vieja.

Realmente impresionado quedé, cuando adentrándonos en esta quebrada, que proviene de los cerros orientales de Bogotá,  con el barro que cubría nuestros zapatos y con lo inestable que podía llegar a ser caminar por este rustico lugar, veíamos  cuan limpio y hermoso lugar tenemos en nuestra ciudad, con sus aguas cristalinas de consumo humano, me surgió la pregunta de quién estaría detrás de esta obra maestra.

A lo alto de la quebrada nos encontramos con un personaje de esos  que ya casi no se ven, un verdadero protector de la naturaleza, por decirlo así un “Super Héroe” Pedro Ardila, oriundo de Ubaque. Guardabosques de esta hermosa reserva natural; este hombre quien lleva 10 años de su vida dedicándolos día tras día, recorriendo 3 horas diariamente para llegar a su lugar de trabajo, pero siempre con un inmenso amor por su labor ayuda a la conservación de esta área,  recoge las suciedades que algunos inadaptados arrojan a la quebrada, aunque con mucho pesar reconoce que la preservación de esta quebrada y los cuidados que se tienen con esta, de poco o nada sirve, ya que según este humilde trabajador el agua de esta quebrada va a desembocar a las alcantarillas de aguas negras.

Según nos contó el Sr Pedro Ardila, el trabajo de recuperación de este parque no ha sido fácil, desde el año 1984 cuando por iniciativa de Josefina Castro, los vecinos de este sector comenzaron  por sus propios medios a a limpiar y recoger las basuras con sus propias manos. Tiempo después golpearon a las puertas de organismos como el Acueducto de Bogotano, quién los apoyó realizando el cierre de los vertederos de aguas negras que desembocan en el afluente.

Las rejas que dividían estos sectores  fueron reemplazadas por un camino que conecta a la quebrada con la montaña y que cualquiera puede disfrutar, “es un privilegio poder estar  en dos minutos totalmente fuera de la ciudad” según afirma Pedro, quien todos los días recorre este verdadero paraíso, este pensamiento resume el sentir de un grupo de amigos de la montaña que madrugan diariamente a ejercitarse, respirar aire puro, meditar y así bajar con ideas claras antes de irse a trabajar.

Finalmente esta maravilla natural es posible visitarlas de Lunes a Domingo en el horario de 6 am a 10 am y de esta forma constatar por si mismos que Colombia es uno de los países más biodiversos del mundo.

ECO-TURISMO EN BOGOTA, CONSERVANDO “QUEBRADA LA VIEJA”

Por:

Jeimy Viviana Jiménez Pulido

Cuenta la historia que esta quebrada tuvo su nacimiento hacia el siglo XX en el año de 1932, inicialmente bañaba varios terrenos, pero a raíz del proceso de urbanización se produjo deforestación y contaminación por los vertimientos de aguas negras  y basuras; de hay que  hacia el año de 1984 los vecinos del barrio las Acacias deciden comenzar por sus medios a recoger y limpiar las basuras con sus manos.

De esta forma logran hacer un ambiente más ameno con su entorno, con más respeto y sensibilidad hacia la naturaleza.

Los esfuerzos de los habitantes de las Acacias dieron muchos frutos ya que Quebrada la Vieja es considerada como uno de los sitios ecológicos más limpios y estéticos de Bogotá, además de ser punto de partida para aquellas personas que quieren conocer la montaña y apreciar la variedad de fauna y flora.

Es un lugar perfecto para aquellas personas que les gusta hacer ejercicio,  disfrutar del aire libre, de la buena vegetación y la naturaleza. Es un espacio abierto donde se puede meditar y respirar aire puro de la montaña.

Además de apreciar la naturaleza en todo su esplendor: plantas, flores, variedad de arboles, aves y lo más importante de todo saber que no es necesario salir de la ciudad para encontrar un paraíso tropical donde se puede disfrutar de todo esto y donde es posible respirar un aire mas puro y libre de contaminación.

Esto debe agradecerse a la labor desarrollada por los habitantes del Barrio las Acacias, que hicieron posible la recuperación de esta reserva natural que ahora puede ser disfrutada por todos los bogotanos.

Este hermoso sitio ecológico denominado Quebrada la Vieja.  Se encuentra ubicado en la Calle 72 con circunvalar es una de las reservas más limpias y mejor cuidadas en Bogotá.

Un buen plan ecológico y de turismo para el fin de semana; un plan para niños, adultos, jóvenes, novios, familias, etc. Un plan distinto, saludable y económico.