REINA DE LOS ROSALES

Por:

Mayer Rodríguez

Una mañana soleada de un sábado cuatro de septiembre de 2010, en medio de majestuosos bloques de cemento aparecía ella, tan bella ella, irradiando juventud aun llamándose la vieja.  La misma que se negaba a ser olvidada en la montaña y atrevida penetró al barrio Los Rosales en Bogotá en busca de ser testigo fiel de enamorados y de ser admirada por transeúntes,  caminantes, universitarios, y de aquellos seres irreverentes que fundidos con su belleza se pegan un viaje al mas allá.

Ella, puritana, nacida en el páramo de la ballenera, con unas curvas perfectas y un recorrido de tres kilómetros y medio llega a la ciudad esquiva del smog y se niega a dejarse apabullar por tan feroces enemigos y es ahí cuando más resalta su belleza, vistiéndose con rosas y azucenas delicadamente podadas por  Sergio el guardabosques quien para su guerra contra la mano inhumana del humano, arma un ejército de arrayanes sabaneros, pinos romerones, saucos y se   resiste a perder la batalla exhalando de sus pequeños pulmones fragancias naturales y un canto arrullador de sus cascadas que generan paz en los visitantes agobiados por el rugir de los motores en la vida citadina .

Es ella LA QUEBRADA LA VIEJA quien deja  un dejo de vida en medio de tanta muerte ambiental.

Anuncios